Veamos el país como una organización empresarial

Veamos el país como una organización empresarial

Un país puede ser visto y definido de muchas formas. Desde aquel lugar en el que están nuestros seres amados, el sueño que luchamos sus ciudadanos por construir hasta el entrañable amor por el cual vale la pena vivir, luchar y hasta dar la vida, hasta aquella identidad escrutada, geográfica, política, cultural, histórica, étnica, económica, estadística, lingüística, religiosa, arqueológica y antropológicamente. Desde su génesis como nación, hasta su expresión como país. Eso no quiere decir que solo existan solo 194 naciones sobre la Tierra, los países son unidades político-territoriales reconocidas como estados soberanos, que gozan de reconocimiento como tales. Todo país tiene objetivos, metas, ambiciones, intereses los cuales se definen para ser logrados, con los recursos que se tienen, por las gentes que en él habitan en un tiempo determinado, normalizados por unas leyes y revisados por controles internos y obligados a cumplir controles externos. Por estas razones, un país puede y debe ser visto como una organización empresarial con fines de lucro.

Los países, definen marcas con las cuales quieren ser reconocidos en el contexto y en el concierto mundial, para que sus productos y servicios puedan ser apetecibles. Las marcas, son un proceso que es introyectado en la población. Se vende primero hacia adentro, como resultado de una investigación de mercado y luego, una vez conseguido que haya sido vendido internamente, se difunde hacia el mercado mundial, con la excepción de industrias que son globales y no requieren ese proceso para su éxito, como la petrolera, minera, metalúrgica, entre otras. El turismo si requiere de un proceso de compra interno, porque depende fundamentalmente, de la imagen que los ciudadanos tengan de sí mismos y de sus regiones y de su país. El turismo es la industria más poderosa, sustentable y que promueve más desarrollo en las sociedades, que cualquiera otra. El turismo es, básicamente, la venta de lo que tenemos para ofrecer propio de nosotros. Otras industrias, no requieren esta auto imagen tan remarcada, aunque les da mucho poder si se apoyan en la autoimagen del país.

Las marcas países destacan rasgos comprables de cada país: Unos tienen gente hermosa, otros son un secreto escondido, otros son una mina de historia, otros son un tesoro arquitectónico, otros son la mayor biodiversidad del planeta, otros tienen las personas más inteligentes del continente o del mundo, otros tienen el mayor desarrollo tecnológico,  otros son el mejor lugar para invertir, otros son el mejor destino para descansar, otros son el mejor lugar para jubilarse, otros tienen la mejor educación del mundo, otros son los más exactos del mundo, otro son lo más santo, otro es el único que es la cuna de las tres religiones más grandes, otro tiene la ciudad más sagrada del mundo, otro es un templo en una montaña, otro produce más petróleo que ninguno, otro es el único que tiene una pista de patinaje en pleno desierto, otro tiene la mayor cantidad de billonarios del planeta, otro es el secreto mejor guardado del Caribe o la Perla del Caribe, otro tiene la mayor riqueza cultural del mundo, en fin; cada país define, desarrolla y vende una Marca País. Toda marca tiene el propósito de identificar el valor básico que ofrece a cambio de otros recursos.

Desde el punto de vista de cantidad, en el mundo hay 194 Estados Soberanos. De ellos, 193 componen las Naciones Unidas y el Estado Ciudad del Vaticano, es miembro observador. El Vaticano es un Estado Soberano.

Revisando todas las banderas del mundo, solo tres tienen formas distintas a las del resto de los países: todas las banderas son rectangulares excepto las de Suiza y El Vaticano, que son cuadradas y la del Nepal es la única que no es ni cuadrada ni rectangular. Es la única en el mundo que es poligonal, pero es de forma geométrica regular. Ateniéndonos al concepto de los símbolos y signos, esto indica que el mundo se rige por un orden general, aunque acepta particularidades y expresiones propias.

Desde el punto de vista histórico, el número de países y sus territorios y las naciones que los componen, han cambiado con el tiempo, pero no es materia de este analizar este aspecto muy interesante de la historia. Todo cuento y opinión tiene un sesgo, hasta las leyes.

Para poner en contexto lo que pretendemos explicar en este breve artículo, nos referiremos primero a los conceptos básicos cuyas definiciones vamos a ofrecer. Es posible, que usted difiera, que rechace esta opinión, pero como opinión, es tan válida como la suya propia y tan cierta como que la suya es suya, de usted. Sin embargo, nos atrevemos a proponer una visión alternativa de nuestro país, para que a través de ese abordaje que pretendemos distinto, construyamos un plan que nos lleve a obtener el país que merecemos disfrutar por el simple hecho de vivir en el, sesgos e ideologías aparte.

No pensamos servirnos de conceptos como la nación y el nacionalismo, no creemos en ellos como herramientas útiles para solventar la crisis que tenemos. Tampoco emplearemos argumentos providenciales o del destino, pues tampoco creemos en destinos predeterminados. Creemos en el destino como resultado de los pensamientos, creencias, sentimientos y actuaciones del sujeto que, acerca del destino, reflexiona. Lo vemos como un resultado, no como un producto azaroso o providencial. Aceptamos que esta cualidad reflexiva es un Don Providencial. También creemos que estamos aquí para cambiar y para mejorar lo que nos ha sido dado como nación y como país, como familia, como individuo desde nuestro propio cuerpo hasta nuestra propia mente y acciones. Agradecemos eso, porque es lo que nos hace humanos: buscar significados, producir resultados, confirmar creencias o cambiarlas si no nos sirven ni sirven para cooperar con los demás. La cooperación es una inteligente forma de ejercer la economía particular. Si esquilmas a tu cliente, lo agotas como el minero agita la mina; si abusas de la tierra y no la nutres o la dejas descansar, no se oxigena y al cabo deja de producir; si ordeñas mucho la vaca, se pasta lo mismo que si no la ordeñas en el momento oportuno. Si te ausentas como padre o madre, en las épocas tempranas de tus hijos, crías cuervos y luego, no hay nada que hacer por ese desconocido que creció bajo tu techo, pero no bajo tu cuidado y observación cercana y sabia; si estás muy cerca los asfixias y lo pasmas y si te alejas mucho, lo pierdes. Los cometas vuelan alto porque el que lo dirige le da y le quita cuerda. Llega un punto en el cual, hay que cortar el pabilo, porque el papagayo está hecho para volar, no para ser guardado como trofeo. Los barcos se construyen para navegar, no para estar anclados cerca del puerto. Si están bien construidos zarparán, entrarán tormentas y si su Capitán es bueno, volverá a puerto, sus marinos contarán sus historias, el capitán y la tripulación aumentarán sus haberes y querrá que los vuelva a guiar, si están bien conducidos.

Dios nos dotó de libre albedrío y nos permite usarlo, aun cuando nuestras actuaciones nos alejen de Él. Nosotros no somos omniscientes, nuestras decisiones están limitadas a la información que manejamos, a las interpretaciones que nuestras creencias nos permiten darles a los acontecimientos que interpretamos y les atribuimos significados y sentido mediante ellas. No podemos atisbar las consecuencias globales de nuestras acciones, a menos que nuestras percepciones sean lo suficientemente amplias y completas como para medir las consecuencias globales de la acción, producto de la decisión. No somos, entonces, totalmente libres como creemos, porque nuestras acciones están supeditadas o bien a las necesidades, o a los deseos o a nuestros planes. La racionalidad es limitada a la información y a la capacidad de aprovecharla. La planificación construcción un espacio para meditar sobre las probabilidades de realizar las acciones que exige, las consecuencias de esas acciones y sus evaluaciones contrastados con los valores que decidimos adoptar, de medir las probabilidades de éxito. En todo caso, y conociendo Él, la verdad de nuestra actuación, ahí estará para perdonarnos y recibirnos con su corazón abierto, nuevamente para que estemos a su lado. Por otro lado, al existir el libre albedrío, más tarde o más temprano llegaremos a ese lugar al que nuestras decisiones y acciones coherentes nos llevan. Pero sin plan, solo hay necesidades y deseos a ser satisfechos, reacciones sin meditación ni reflexión alguna. Acción con consecuencias no medidas se parecen a apuestas de aficionados más no inversiones, lotería más no desarrollo. Azar, más no mercadeo. Maná, más no comercialización.

La propia historia nos muestra que hasta el maná tuvo su tiempo y oportunidad. El pecho de la madre se abre para atender al bebé, darle lo que necesita para irrumpir en el mundo con un cuerpo y un sistema completos, sanos con probabilidades de éxito; luego el padre interviene como complemento, para completar la obra juntos, inspirar la reflexión, la acción reflexiva, el resultado producto del plan, del esfuerzo inteligente y consciente; de la economía de la actuación primero consigo mismo y luego para con los demás. Uno solo no es suficiente, se ponen de acuerdo en la dirección y formación del o de los hijos, como parte del proyecto FAMILIA, que debe obedecer a una planificación estratégica.

Los padres estamos ahí para gozar del vuelo de ese hijo. así agradecer la oportunidad de enseñar y de devolver el amor que nuestros padres nos dieron, solo porque nosotros fuimos sus hijos.

En este sentido, desde la óptica gerencial concebimos al país como una organización. La gerencia crea la organización. La organización siempre crea el cargo, sin embargo, el cargo no dota a quien lo ejerce de la capacidad de gerenciar. La Gerencia no es Administración, aunque se sirve de ella. La Gerencia existe o no existe, tal como el Gobierno, tal como el mercado, existe o no existe. La Gerencia, tal como la salud, tal como la prosperidad, existe o no existe. Lo que no hay es Gerencia buena o Gerencia mala. Hay Gerencia o no hay Gerencia.

Para saber si hay Gerencia, hay que observar los resultados de una organización. Si los resultados siguen una dirección, dejan un rastro con sentido, evaluables y medibles, de tal forma que uno conlleva al siguiente, el cual, sin el anterior, el subsecuente en el tiempo, no hubiera podido lograrse; hay Gerencia. Si hay una disrupción y es usada para catapultar los resultados a mejores, hay gerencia. No la hay, cuando los resultados evidencian un deterioro y depauperación de la organización.

La Gerencia aplica tanto en lo personal como en lo colectivo. Tanto en lo privado, como en lo público. La Gerencia puede que sea constructiva, o destructiva.

El bienestar es la evaluación del estado general de cosas conforme a un marco de ética y valores.

Si satisface a una comunidad por encima de otra y hablamos de Gerencia privada, esta debiera ser o un segmento del mercado hacia el cual se destinan sus productos y servicios y luego, a sus accionistas o benefactores o albaceas. Si, por el contrario, la Gerencia es Pública, porque actúa en el ámbito público: dirige Capital Humano que responde a leyes nacionales, regionales o municipales o sectoriales, planifica sobre recursos públicos nacionales, regionales o locales, la mejoría del bienestar tiene que estar dirigido hacia todas las comunidades que conforman el ámbito de la competencia de esa Gerencia Pública. No se puede dar preferencia a una sobre la otra, porque dejaría de ser pública.

Si la Gerencia tiene competencias públicas, debe producir bienestar para todos los ciudadanos y las distintas organizaciones a través de las cuales esos ciudadanos se organizan. Lo mismo para los ámbitos de menor dimensión geográfica.

Una organización es una entidad con propósitos, objetivos, metas, valores, principios, un propósito, producto de un diseño que constituye un plan estratégico que organiza sus recursos materiales, financieros, humanos, tecnológicos y los procedimientos y normas para lograrlos.

Una organización tiene fines de lucro cuando su planificación está destinada a generar utilidades financieras, políticas, sociales. Lo mismo que el capital financiero que se logra después de las utilidades del ejercicio, podrá ser utilizado de varias formas alternativas o mixtas Capitalizado, dejado como parte de los recursos financieros no movilizados, pero a la vista; reinvertidos en la organización: invertidos  en equipos y bienes de capital nuevos, capacitación y desarrollo del Capital Humano, estudios de mercado,  otras actividades, investigación y desarrollo de tecnologías para mejorar sus resultados  comparando los obtenidos hasta ahora con los que el plan desea alcanzar o con los que alcanza sus competidores directos. Pueden ser invertidos en otras actividades o usados para especular en los mercados financieros, y lograr mejorar las utilidades de la organización. Jamás, deberán ser usados para el consumo ni para fortalecer a los competidores directos.

Considerando al país como una organización; se concluye que es un macro sistema y una macro organización; que se puede concebir como un sistema u organización constituida por cinco dimensiones: Capital Humano; Procesos y Procedimientos; Mercadeo; Comunicación e Imagen Organizacional y Finanzas.

Vale la pena preguntarse si la situación en el componente capacitación y entrenamiento de la dimensión Capital Humano, que desde nuestra Filosofía Gerencial se cono como Educación, es una causa, un efecto o un ciclo vicioso que al recibir impulso desde la actual gerencia superior, ha generado lo que puede caracterizarse como decadente y profecía auto cumplida pero en negativo, efecto Golem: no podrá producir lo que dijo que haría: Pregonó que produciría excelentes profesionales, primero bachilleres y ciudadanos requeridos llamados nuevo hombre.

Desde nuestro punto de vista, es causa que devino en un círculo vicioso. La educación que formó a quienes dirigen la gerencia máxima no se enfocaba en Finanzas, Emprendimiento, Ciencia, Tecnología, Matemáticas, Física, Economía, Agronomía, Mercadeo, Comercio Internacional; las humanistas fuertes como Filosofía, Ciencias. Políticas, Sociología, Relaciones Internacionales, Letras, Artes en General, por mencionar algunas. No podemos, al contrario, dejar de lado todas las técnicas: mecánica, refrigeración, electricidad, mecánica dental, , electrónicos especializados, expertos en esparcimiento y recreación, informática, musicalización, por nombrar unos pocos.

Al contrario, igual que actualmente, tiende a formar en carreras tradicionales, castiga brutalmente las iniciativas que se niegan a aceptar las direcciones de la administración central, generando un contingente de personas incapaces de adaptarse a este entorno y menos al que está por emerger disruptivamente: produce empleados, comerciantes informales, personas ignorantes o analfabetas funcionales: Personas que saben leer y escribir, pero no comprender lo que leen. Personas que escriben, pero que no generan conocimientos. Copian y pegan, para llenar un requisito. Después de culminar la etapa educativa, hasta la cual deciden llegar, no vuelven a leer más. El resultado, es una actuación mediocre en cada una de las dimensiones de la organización. Al decir mediocre, queremos significar que medio creen que lo hacen bien, porque como no miden su desempeño, no saben dónde están parados; porque la planificación exige desarrollar indicadores para medir el desempeño y controlar los resultados de las acciones para que los administradores generen los planes y las acciones correctivas y la Gerencia verifique que la organización va a cumplir la visión del lustro, decenio o del siglo. Sin administración, la organización se descompone y sin Gerencia, la Administración no es saludable. Puede que sea eficaz, por un tiempo; dos o tres períodos fiscales, pero no cinco, diez y menos veinte. No hay sustentabilidad

Una organización como Venezuela no puede salir adelante sin formar a sus ciudadanos. Sin Capital Humano, no es posible generar crecimiento del P.I.B. Ni mejoras cualitativas en la forma y ambiente en el que se desarrolla nuestras vidas.

También se requieren Instructores, Andragogos, Pedagogos, Docentes. Por varias razones: Entre otras, estas:

-Se necesita formar y educar a los habitantes para que sean ciudadanos.

-Los ciudadanos tienden a desarrollar emprendimientos, buscando satisfacer lo que les gusta y disfrutan hacer, producen valor y mejoran la calidad de vida de sus conciudadanos.

– Nadie puede creer que puede dedicarse en forma permanente a desarrollar o aprovechar los recursos que tiene y los conocimientos que posee perennemente, porque este mundo cambia a una velocidad impresionante y en los próximos 10 a 14 años se estima que el mundo será muy distinto del que hoy vivimos.

Desaparecerán muchas profesiones actuales:Viene un mundo sin petróleo

  • Dinero 100% digital y al menos 50% descentralizado (criptomonedas)
  • Economía 80% digital; Robótica e Inteligencia Artificial accesible a más del 60% de la población del mundo.
  • Transhumanismo y prolongación de la expectativa de vida de 70 hoy, a 120 años.
  • No estamos capacitados, ahora, para adentrarnos en ese mundo. Ahí están los educadores de distintos tipos y niveles para facilitar los procesos de formación, capacitación y entrenamiento y quienes hoy desarrollamos emprendimientos, que tenemos mucho que mostrar y enseñar porque, y atención a esto, nuestras jubilaciones serán vividas como desarrollo de actividades de audiovisuales o distribución de contenidos como libros, guiones, cursos, programas de capacitación y entrenamiento, artes, tecnologías aplicadas, entre otras. Lo que viene, es interesante, desafiante y no se parecerá en nada a lo que se conoce y se parece más a la vida que planifiquemos en nuestro plan estratégico personal. Esa jubilación de retirarse a enmohecerse en la casa o solo a viajar, tal como antes era: estudiar, trabajar, casarse y luego jubilarse; no será posible. No hay población ni sistema productivo que la sustente. Se desperdició el bono poblacional, el maná petrolero que no volverá. Pero hay oportunidades, posibilidades y altas probabilidades de éxito; recursos para recuperarse y tiempo para recuperarse. Nuestra tierra es fértil, tenemos la mayor diversidad de ecosistemas que concentre país alguno, nuestra gente es noble y trabajadora, inteligente y creativa, responsable y siempre de buen humor.

Estamos a tiempo de corregir el rumbo. Porque recuperarlo, tampoco es una idea con posibilidades ni probabilidades de éxito. El mundo para el cual se construyeron las industrias sobre las que se cimentó el desarrollo, no existe. Entonces, ¿qué hacemos? Tenemos que planificar para ganar. El futuro, es ahora.

Ricardo Urrecheaga G.

España: +34640.320.069

Venezuela: +58412-64.76.91

@ricardoeug

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Un comentario sobre “Veamos el país como una organización empresarial”

  1. Veamos el país como una organización empresarial

    Un país puede ser visto y definido de muchas formas. Desde aquel lugar en el que están nuestros seres amados, el sueño que luchamos sus ciudadanos por construir hasta el entrañable amor por el cual vale la pena vivir, luchar y hasta dar la vida, hasta aquella identidad escrutada hasta el más mínimo detalle y también aprovechado. No es lomismo explotado que aprovechado. Veamos porqué y cómo lograrlo.

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